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Vuelven a hostigar a la Dra. Sandra Peniche.

Yucatán, México
Alertas Latentes
Última Actualización: 04-08-2020
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  • Tipo de Alerta Alertas Latentes
  • Fuente Redes feministas
  • Fecha de la alerta26-04-2020
  • Comunidad vulnerada Mujeres

Descripción

El pasado viernes 24 de abril de 2020, tres agentes policiales de Mérida, estado de Yucatán; arribaron a la clínica Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva, que dirige la médica y defensora de derechos humanos Sandra Peniche Quintal y amenazaron con detener a la administradora y a dos personas más que trabajan en la clínica realizando labores de limpieza. 

En entrevista con un medio local, la Dra. Peniche contó que: “la clínica está abriendo en horario limitado en la actual contingencia sanitaria, desde 9 de la mañana a las 12 del medio día,  atendiendo a mujeres que requieran una urgencia médica. Para mi sorpresa, ayer viernes llegaron tres antimotines de la corporación para intimidar y tratar de detener a un albañil que estaba haciendo reparaciones en el lugar.”

La doctora relató que tuvo que contratar a  un albañil, ya que el martes pasado se cayó parte del techo del baño donde están ubicadas las pacientes y eso representaba un riesgo para las usuarias. Justo cuando el albañil culminó el trabajo de reparación y se paró en la puerta con baldes llenos de escombro para que sus familiares pasen a recogerlo, llegaron los agentes policiales para tratar de detenerlo, acusándolo, sin pruebas, de que estaba robando.

Luego, habiendo ingresado a la clínica, les cuestionaron que trabajaran y brindarán servicios en el marco de la contingencia sanitaria a causa del covid-19. La administradora respondió argumentando que, al tratarse de una clínica que brinda servicios de salud, su actividad es considerada esencial; lo que incrementó el enojo de los agentes policiales, quienes exigieron la presencia de la directora y finalmente optaron por retirarse. 

Si bien Sandra Peniche cuenta con medidas derivadas del Mecanismo Nacional de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, a causa del intento de asesinato ocurrido en el 2018; ninguna de esas medidas de protección, contempla el acoso o abuso de funciones a cargo de la policía municipal de la ciudad de Mérida.

Los hechos antes mencionados se suman a recurrentes actos de hostigamiento e intimidación, tanto por parte de particulares como de autoridades municipales y estatales de Yucatán, focalizados principalmente en la Dra. Sandra Peniche Quintal por su labor de defensa de derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

En este marco, es preocupante y alarmante que se utilice el actual contexto de emergencia sanitaria para intimidar, hostigar y agredir a las activistas y defensoras de derechos humanos. 

Por el contrario, el gobierno municipal de Mérida y el gobierno estatal de Yucatán deberían generar condiciones de protección y seguridad para garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de mujeres y niñas. 

Así como también, generar medidas de protección para las defensoras de los derechos humanos. Es inconcebible que activistas como Adelaida Salas, Rosa Elena Cruz Pech y, nuevamente, Sandra Peniche estén siendo sujetas de vigilancia, intimidación y amenazas por parte de agentes del estado, quienes han utilizado la emergencia sanitaria para justificar su actuación.

En relación al Consenso de Montevideo

Con relación al Consenso de Montevideo, los hechos antes mencionados contravienen una serie de medidas:

3. Establecer y fortalecer la institucionalidad pública encargada de los temas de población y desarrollo, a escala nacional y subnacional, y asegurar su integralidad y sostenibilidad, con la participación activa de otros actores no gubernamentales;  

33. Promover, proteger y garantizar la salud y los derechos sexuales y los derechos reproductivos para contribuir a la plena realización de las personas y a la justicia social en una sociedad libre de toda forma de discriminación y violencia;

35. Revisar la legislación, las normas y prácticas que restringen el acceso a los servicios de salud sexual y salud reproductiva, incluida la provisión de servicios integrales amigables en el caso de adolescentes y jóvenes, y asegurar el acceso a la información completa sobre todas las opciones de servicios disponibles para todas las personas sin discriminación de ningún tipo, para asegurar que se cumplan en nuestra región los más altos estándares internacionales de protección a los derechos humanos y libertades fundamentales

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